Libertad y disciplina como fundamento para el Desarrollo Personal

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Libertad y disciplina como fundamento para el

Desarrollo Personal.

 

Uno de los aspectos más delicados de la educación es el de la libertad y la disciplina.

 

La libertad y la disciplina son elementos esenciales en el desarrollo de la personalidad humana.

Contrario al concepto que la Educación tradicional tiene de ella, Montessori propone una disciplina activa que emerge de la necesidad del niño de adaptarse al entorno en que ha nacido.

La tendencia del humano a adaptarse a su ambiente y la necesidad de pertenecer, impulsan al niño a observar a quienes le rodean e integrar estas conductas en su ser de manera natural y hasta, podríamos decir,  involuntaria.

 

Esta “absorción” está regida por una fuerza universal interna de desarrollo que requiere, para aplicarse, de un ambiente preparado con actividades que reflejen la cultura del grupo social al que pertenece el niño  y que facilita su adaptación.

 

El trabajo arduo, la disciplina, la dedicación y la voluntad de explorar y absorber el entorno donde vive, permite al niño construir su individualidad.

 

Libertad y disciplina son términos que difícilmente se conciben juntos, sin embargo la Dra. Montessori, a través de la observación metódica de los niños, descubre la necesidad de otorgar al niño libertad de acción en un Ambiente Preparado con actividades que estimulen el desarrollo y satisfagan su mandato interno de evolución.

 

De esta manera se favorece el establecimiento de una auténtica disciplina personal que surge de la satisfacción de las necesidades naturales de desarrollo

 

“Una clase donde todos los niños se moviesen útilmente, inteligentemente y voluntariamente sin hacer ruido, me parecería una clase muy bien disciplinada”

María Montessori

La libertad, debe cohabitar con la disciplina que es la que establece el marco común que garantiza la libertad de todos.

 

La disciplina protege la libertad; ambas van de la mano, su coexistencia enriquece a la sociedad y favorece la evolución del hombre. La libertad sin disciplina no puede existir.

 

“La libertad del niño debe tener como límite el interés colectivo; como forma la educación de lo que llamamos la educación de las buenas maneras y los actos.”

María Montessori

La libertad que conduce a la disciplina hace al hombre responsable de sus actos. La interacción de éste con el ambiente le permite ser disciplinado pues, este intercambio activo lo hace capaz de desarrollar la habilidad de pensar en relación a su medio ambiente, considerar las circunstancias y características específicas del mismo para poder utilizar adecuadamente su autonomía y permitir que emerja su individualidad.

 

Educar con disciplina en la libertad, es el principal objetivo de la educación Montessori.

 

 “Nosotros llamamos disciplinado a un individuo que es dueño de sí y que puede, por lo tanto, disponer de sí mismo y cuando sea preciso seguir una línea de conducta”

María Montessori