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Ambiente preparado

Ambiente preparado

Dado que los ambientes Montessori ocupan el lugar más importante para los alumnos después de su hogar, deben contar con cualidades muy precisas: buena ventilación e iluminación natural, un aproximado de 3 metros cuadrados por alumno, buen mantenimiento e higiene, ser agradables no sólo a la vista sino para pasar una jornada de trabajo diaria, y contar con los elementos que favorezcan la seguridad de quienes los ocupan.

Podríamos equiparar los espacios de una casa con los espacios de ambiente Montessori, y así como tenemos un lugar para dormir, otro para comer, otro para cocinar, el material se encuentra dispuesto por áreas de trabajo en una secuencia lógica, de izquierda a derecha, de lo concreto a lo abstracto y de lo más sencillo a lo más complejo. Se confía plenamente en que el orden externo favorece el orden interno de las personas, por lo que adultos y niños colaboran en el arreglo y orden de su ambiente, le dan un sentido de pertenencia y lo cuidan.

Aunque los alumnos tienen libertad para elegir dónde trabajar dentro del ambiente, aprenden a regresar el material a su lugar para que el siguiente pueda hacer uso del mismo. El mobiliario debe tener una proporción relacionada a la talla de los alumnos para que el material que contengan quede a su alcance. Lo que no deban tomar no les será accesible. Para los más pequeños, las mesas y sillas deben ser más pesadas para que les sirvan de apoyo durante la etapa de desarrollo de su coordinación gruesa; conforme crecen, los muebles serán más ligeros para que ellos mismos puedan manipularlos.

Es importante utilizar colores claros, neutros, que ofrezcan un ambiente de limpieza, claridad y orden; y aprovechar todo aquello que pueda fabricarse con materias primas naturales que conserven su color original: madera, barro, cerámica, etcétera.

Los ambientes varían de acuerdo a la etapa de desarrollo, y en el sistema escolarizado Montessori es de la siguiente forma:

NIDO. Recibe este nombre porque justamente acoge a los más pequeños, a los bebés de algunos meses y hasta que caminan. El número de adultos depende del espacio disponible y de la cantidad de niños, considerando que no debe haber más de cuatro niños por adulto responsable, y que cuando menos uno de ellos es Guía Montessori de Comunidad Infantil, y el resto, Asistentes Montessori bien entrenadas. En estos ambientes encontraremos colchonetas a nivel del piso, espejos grandes, barras y taburetes para sostenerse, móviles, canastas con materiales que rueden, un sillón acogedor para las madres que aún amamantan, algunas mesas y sillas para el proceso de destete, estímulos visuales, música suave y mucho lenguaje.

COMUNIDAD INFANTIL. Se considera francamente la transición entre el hogar y la escuela, y acuden niños y niñas que ya caminan y hasta los 3 años aproximadamente. Dependiendo de las edades, la cantidad de niños y del espacio, una buena relación es de dos adultos a cargo por 15 niños, en donde cuando menos uno de ellos es Guía Montessori de Comunidad Infantil. Las áreas de trabajo son: Lenguaje, Coordinación, Expresión y Vida Práctica.

CASA DE LOS NIÑOS. En este ambiente se encuentra lo que corresponde a los tres grados de Preescolar en el sistema tradicional, es decir, hay niños y niñas de 3 a 6 años aproximadamente. Es importante señalar que la AMI enfatiza la importancia de que no sean grupos menos a 25 niños por ambiente, ya que por la diferencia de edades, y por lo tanto de necesidades e intereses, se debe favorecer que se formen pequeños grupos que puedan retroalimentarse y compartir experiencias. Las áreas de trabajo son: Vida Práctica, Material Sensorial (Áreas Culturales), Lenguaje y Matemáticas. En muchas escuelas se introduce un segundo idioma como otra área de trabajo.

TALLER I. Se da un cambio importante, ya que este ambiente corresponde a los tres primeros grados de Primaria; como respuesta a esta etapa de desarrollo se encuentra menos material concreto y se introducen otro que favorece la imaginación y la investigación. Las áreas de trabajo son Biología, Historia, Geografía, Lenguaje, Matemáticas y Geometría; el segundo idioma es opcional. La Guía titular debe ser también maestra de Primaria, y puede contar con el apoyo de una asistente o coguía.

TALLER II. Dirigido a los alumnos de 4º a 6º de Primaria, este ambiente es más rico en material de lectura, investigación y experimentación. Las áreas de trabajo son las mismas que en Taller I, pero el contenido es más profundo y complejo. Nuevamente el segundo idioma es un área opcional y la guía titular debe también tener una licenciatura que la avale como maestra de primaria.

TALLER III. Los niños de la Tierra es el ambiente que corresponde a Secundaria, chicos y chicas en franca adolescencia, por lo tanto la propuesta Montessori también tiene un giro: ya sea que pernocten durante la semana y regresen a sus casas el fin de la misma o que tengan un horario extendido, los chicos deben cursar sus materias a la par de una formación social, ya que tienen a su cargo algún proyecto donde deben invertir, trabajar, producir, vender y recuperar, así como responsabilidades dentro de su comunidad a favor del bienestar común, con roles que se van rotando para que todos participen equitativamente.

Sea cual fuere el nivel y las bondades o limitaciones que el espacio ofrezca, el ambiente preparado significa observar a través de la mirada de los alumnos para identificar lo que necesitan y lo que puede obstaculizarlos, con el fin de optimizar los recursos con los que se cuente.

 

También es importante señalar que parte del ambiente preparado es el adulto preparado, ya que sólo con un buen entendimiento y uso de los recursos es posible crear los vínculos indispensables con los alumnos para obtener los beneficios que esperamos.

Date

22 Enero 2015

Categories

Montessori